Saber que tu cartera sube un 7% sienta bien. Saber que el S&P 500 ha subido un 12% en el mismo periodo ya no tanto. Los benchmarks hacen esa comparación visible y honesta.
Elige cualquier acción o ETF como referencia y lo superponemos sobre tu gráfico de rendimiento. El benchmark se calcula usando los mismos depósitos y retiradas que has hecho tú, así que la comparación es justa y no un índice con inversión única frente a tus flujos reales de dinero.

Hay algunos ETFs sugeridos por defecto (S&P 500, Oro, MSCI World y algunos más), pero puedes buscar cualquier cosa. Ponle el nombre que quieras y añade todos los que necesites.
Los encontrarás en el gráfico de rendimiento del dashboard de tu cartera.
